Sopla el viento,
el viento del Moncayo.
Y allá en su falda
por donde raudo,
silencioso y veloz
el Ebro pasa;
una muchacha llora.
Llora el amor perdido.
Llora el amor dejado.
Dejó su casa;
abandonó el hogar;
el calor de las llamas;
la suave caricia de la brisa del mar.
Padres, hermanos, amigos...
...y el amor.
Sopla el Moncayo
y la sangre,
en las venas se le hiela
porque le falta el cariño,
porque le falta el calor.
De sus mejillas
una lágrima brota.
Corre veloz la lágrima.
Corre veloz a unirse,
a fundirse con el Ebro.
-Llévales mis penas,
llévales mi amor.
Lágrima mía:
corre veloz.-
Al pié del Moncayo;
a la vera del Ebro,
una muchacha llora
el amor que dejó.
el viento del Moncayo.
Y allá en su falda
por donde raudo,
silencioso y veloz
el Ebro pasa;
una muchacha llora.
Llora el amor perdido.
Llora el amor dejado.
Dejó su casa;
abandonó el hogar;
el calor de las llamas;
la suave caricia de la brisa del mar.
Padres, hermanos, amigos...
...y el amor.
Sopla el Moncayo
y la sangre,
en las venas se le hiela
porque le falta el cariño,
porque le falta el calor.
De sus mejillas
una lágrima brota.
Corre veloz la lágrima.
Corre veloz a unirse,
a fundirse con el Ebro.
-Llévales mis penas,
llévales mi amor.
Lágrima mía:
corre veloz.-
Al pié del Moncayo;
a la vera del Ebro,
una muchacha llora
el amor que dejó.
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